No es solo que las condiciones materiales impidan hoy llevar a cabo proyectos de vida adultos. Es que, paralelamente, el propio sistema ha ido desplazando los límites de lo que se considera ser joven. Administrativamente, políticamente y culturalmente, la juventud se extiende cada vez más hacia edades que históricamente ya eran plenamente adultas. No es un desajuste semántico: es una operación estructural.
Opinión
El retraso en el encuentro con la realidad como causa de la derechización de los jóvenes varones. Una hipótesis contraintuitiva
La sociedad capitalista define la identidad humana a través del trabajo. Es en el momento en que una persona se enfrenta a su condición de fuerza de trabajo cuando se desvela la contradicción fundamental entre capital y trabajo.
Sin embargo, el retraso en la incorporación de los y las jóvenes al mercado laboral —resultado de la precarización estructural, la prolongación de los estudios y la dependencia económica familiar— retrasa también ese momento de confrontación con la realidad objetiva.
Durante ese período, muchos jóvenes varones permanecen instalados en una posición ilusoria de neutralidad, donde las ideologías de derecha ofrecen una narrativa de orden, mérito y seguridad. Es decir, una ficción de control sobre un mundo que todavía no los ha golpeado. Salvo que los jóvenes varones posean una conciencia de clase extraída del ámbito familiar, habitan un periodo prolongado de moratoria en espacios educativos y de consumo donde la ideología del mérito y la movilidad permanece verosímil por más tiempo.
La competencia electoral es el mayor problema de la democracia
La democracia liberal se fundamenta en la competencia electoral como garante de pluralidad y libertad. Sin embargo, esta arquitectura produce el efecto contrario: fragmenta lo común, convierte las necesidades sociales en munición partidista y reduce a la ciudadanía al papel de espectadora periódica. El verdadero poder —económico, estructural— queda fuera de su alcance, ya que la lucha partidista se circunscribe a la gestión coyuntural dentro de límites que no puede traspasar. Lejos de ser un contrapoder, la competencia electoral actúa como una pantalla que oculta los fundamentos materiales del sistema.
Tolerancia Cero con la Intolerancia: la libertad no es neutral
Estamos convocados a dar la batalla de las ideas y, al mismo tiempo, la batalla política para transformar las reglas del juego. Defender la libertad significa impugnar, legislar y perseguir a quienes la convierten en arma contra la igualdad.
La libertad no se defiende sola. Se organiza, se protege y se legisla. Y si no lo hacemos ya, corremos el peligro de que se repita lo peor de nuestra historia.
Iniciativa individual e iniciativa privada: una distinción necesaria
En una sociedad donde la propiedad de las líneas de producción estuviese socializada, la iniciativa individual podría desarrollarse de forma más justa y abierta.
Sobre la Unidad de la Izquierda
La izquierda actual, especialmente en contextos occidentales, ha confundido pluralidad con fragmentación, libertad con opinión individual sin consecuencias, y horizontalidad con ausencia de organización y DISCIPLINA.
Comunismo y mercado
Los comunistas no estamos en contra del mercado como espacio de intercambio entre individuos. Lo que cuestionamos es el concepto liberal del «Mercado», con mayúscula, como entidad autosuficiente, neutral y benévola. Ese «Mercado» no es más que una construcción ideológica que esconde y justifica relaciones de poder profundamente desiguales.
La intolerancia no se cura leyendo
La intolerancia no se cura leyendo, se cura creando las condiciones materiales necesarias para que todos los individuos de la sociedad puedan desarrollarse con seguridad y perspectivas óptimas de futuro. Se cura creando una sociedad donde la pirámide de Maslow se cumpla, a rajatabla, para todos en igualdad de condiciones.
Crédito social vs. crédito financiero: dos formas de control y organización social en disputa
La cuestión no es si debe existir o no un sistema de evaluación social. Toda sociedad necesita organizarse, definir prioridades, planificar su futuro. El problema es quién define esos criterios, con qué mecanismos de participación, y con qué orientación política.
Experimento Social y Dispositivo de Desactivación Política: Gran Hermano y su descendencia mediática
Gran Hermano marcó una mutación en los mecanismos de acceso simbólico al centro de la sociedad. Ya no se trataba de ascender mediante el trabajo, el mérito o la educación —narrativas propias del ascenso dentro del orden liberal—, sino a través de la visibilidad. En este nuevo paradigma, lo que se pone en juego no es una trayectoria construida, sino una exposición inmediata: poner la vida en manos del espectador se convierte en la nueva forma de existencia reconocida.
Una democracia de verdad
No se trata de negar la democracia, sino de realizarla por primera vez. No como ideal, sino como práctica viva.
Una democracia de verdad no se elige: se construye.
Entendiendo el Estado como tarea, no como problema
Ya no busco un horizonte puro: busco una estrategia materialista. Y en ella, el Estado tiene un papel necesario, sistemático y duradero.
La “libertad de prensa” como arma geopolítica: el doble rasero occidental
La libertad de prensa no es otra cosa que la libertad del capital para ejercer su dominio ideológico.
Leer para pensar. Una defensa de la lectura en la era de las pantallas
Leer es mucho más que una práctica cultural: es un acto de soberanía intelectual. Frente a la velocidad, la sobreinformación y la mediación constante, la lectura directa, crítica y transversal permite construir un pensamiento propio, plural y profundamente arraigado en la complejidad del mundo.
El rentista, la pequeña burguesía
El alquiler de vivienda, como forma específica de esta renta, actúa así como una transferencia sistemática de riqueza desde quienes trabajan hacia quienes simplemente poseen.
¿Dónde está la libertad? ¿Por qué no puede sostenerse en la elección?
Para ser realmente libres, no basta con que podamos elegir: es necesario que nadie tenga que ejecutar un trabajo en condiciones impuestas por la necesidad. Hasta que esto no ocurra, cualquier noción de libertad basada en la elección será solo una ilusión construida sobre la falta de libertad de otros.
¿Por qué soy comunista?
A lo largo de mi vida, he llegado a comprender que todo en el universo está profundamente interconectado. Lo humano no es una entidad separada o superior, sino solo una dimensión más en el entramado de la realidad material.
Educación en España y el modelo finlandés: ¿qué podemos aprender desde una perspectiva marxista?
La educación es un pilar fundamental en la reproducción de las condiciones materiales de una sociedad. Desde una perspectiva marxista, no es solo un espacio de aprendizaje, sino también un terreno de lucha ideológica donde se perpetúan o cuestionan las estructuras de dominación.
No es Inmigración Ilegal, es Inmigración Forzada
La expresión “inmigración ilegal” es una construcción ideológica que criminaliza a quienes migran en condiciones extremas. La ilegalidad no está en la persona que migra, sino en las estructuras que la obligan a hacerlo sin alternativas seguras.
¿Separación de Poderes?: Cuatro Poderes, una Clase
La separación de poderes no existe. Es una ficción funcional al capitalismo, diseñada para dar la ilusión de equilibrio cuando, en realidad, todas las instituciones del Estado responden a una misma lógica: la defensa del poder de la clase dominante.
