
En el lenguaje cotidiano, los términos intolerancia y racismo suelen usarse de manera intercambiable, como si ambos fueran simplemente manifestaciones de rechazo o aversión hacia la diferencia. Sin embargo, aunque estos conceptos están relacionados, presentan diferencias profundas en sus causas, efectos y, en el caso del racismo, en su propósito. Entender estas diferencias es esencial para abordar las formas en que estas dinámicas afectan a las personas y perpetúan desigualdades estructurales.
La intolerancia: una actitud de rechazo a la diferencia
La intolerancia se refiere a la falta de aceptación o respeto hacia ideas, creencias, prácticas, culturas o comportamientos distintos a los propios. Este rechazo puede estar dirigido a personas o grupos por su religión, ideología política, orientación sexual, o por otros factores que los distinguen. La intolerancia se manifiesta a través de una actitud de imposición y la convicción de que las diferencias representan una amenaza o son «inferiores» a los propios valores. En otras palabras, la intolerancia se nutre de un miedo o rechazo a lo que es diferente.
Un aspecto importante de la intolerancia es que no responde necesariamente a una estructura de poder ni a un contexto material; es decir, puede surgir en situaciones en las que no está involucrada una dinámica económica o social de explotación. Al ser una actitud de carácter general, la intolerancia puede manifestarse de formas menos organizadas, sin un propósito que trascienda la expresión individual del prejuicio. Aunque la intolerancia puede generar situaciones de discriminación y exclusión, estas son, en esencia, el resultado de un rechazo a la diversidad.
El racismo: una estructura de opresión con un propósito económico y social
A diferencia de la intolerancia, el racismo es una estructura de opresión compleja que ha sido construida y sostenida a lo largo de la historia para cumplir con un propósito económico y social concreto. El racismo no es solo un prejuicio contra personas de diferentes etnias o razas; es una forma sistemática de subordinación, diseñada para mantener la desigualdad y justificar la explotación económica de ciertos grupos. El racismo utiliza características como el color de piel para asignar roles laborales y sociales, justificando así la jerarquización de los grupos raciales.
La dimensión material del racismo en la teoría de Oliver Cox
Oliver Cox, en su teoría del racismo, argumenta que esta forma de opresión tiene un componente material esencial. Para Cox, el racismo ha sido desarrollado como una herramienta para garantizar la división del trabajo de acuerdo al color de piel, con el fin de relegar a personas de color a empleos de bajo salario y escasa autonomía. Este sistema asegura una fuente de mano de obra barata, contribuyendo a mantener la estructura económica favorable para quienes detentan el poder. Aun si muchos racistas actuales no son plenamente conscientes de esta dimensión económica, el racismo sigue funcionando como un mecanismo que facilita la explotación laboral y económica de las personas racializadas.
Aportes previos a Cox: Marx, Du Bois, James y Fanon
Antes de Cox, otros pensadores ya habían explorado la relación entre racismo y explotación económica, aunque desde diferentes ángulos:
- Karl Marx y Friedrich Engels: Aunque su análisis no abordaba el racismo de manera directa, Marx y Engels argumentaron que el capitalismo mantiene divisiones entre los trabajadores para reducir salarios y evitar la unión de la clase obrera. Esta lógica se aplicaría al racismo, ya que las élites podrían usar las divisiones raciales para debilitar la solidaridad de clase y asegurar un grupo de trabajadores a quienes se pueda pagar menos. La lógica de Marx sentó las bases para la crítica de las estructuras que utilizan el racismo como herramienta de control y explotación.
- W.E.B. Du Bois: Du Bois, uno de los primeros sociólogos en estudiar las jerarquías raciales en Estados Unidos, acuñó el concepto de «salario psicológico». Según Du Bois, los trabajadores blancos en situación de pobreza obtenían un beneficio psicológico o moral al sentirse superiores a los trabajadores afroamericanos, lo cual mitigaba su malestar y fomentaba divisiones dentro de la clase trabajadora. Esta «paga simbólica» ayudaba a sostener las jerarquías raciales y a distraer a los trabajadores blancos de su propia explotación económica.
- C. L. R. James: Este pensador trinitense fue pionero en señalar cómo el racismo funcionaba en el contexto colonial británico para justificar la explotación de las poblaciones afrocaribeñas en trabajos de baja remuneración y alta demanda física. Para James, el racismo en las colonias no era un accidente, sino un sistema diseñado para facilitar la extracción de riqueza y para asegurar una fuerza laboral barata en beneficio del imperio.
- Frantz Fanon: Fanon, un psiquiatra y filósofo martiniqueño, abordó en Piel negra, máscaras blancas los efectos psicológicos y materiales del racismo en la vida de las personas racializadas. Para Fanon, el racismo no solo deshumanizaba a las personas negras, sino que también operaba como un mecanismo de opresión que servía a los intereses de quienes estaban en el poder. Aunque Fanon enfatizó el aspecto psicológico del racismo, su obra también reveló cómo este sistema justificaba y reforzaba una estructura económica desigual.
Cada uno de estos pensadores, en su propio contexto, ayudó a vislumbrar cómo el racismo, además de ser una ideología de superioridad, cumple una función económica que facilita la explotación de ciertos grupos raciales en beneficio de otros. Oliver Cox amplió estas ideas, desarrollando una teoría que explica el racismo como una herramienta fundamental para mantener el orden económico de la sociedad capitalista.
Conclusión
La diferencia entre intolerancia y racismo radica en que la primera es una actitud de rechazo hacia la diversidad, mientras que el racismo es una estructura organizada de opresión que, según Cox y otros teóricos, cumple una función económica y social específica. Mientras la intolerancia puede tener efectos discriminatorios, el racismo asegura la explotación de ciertas poblaciones y la estratificación de la sociedad según características raciales.
Entender el racismo bajo esta luz es esencial para desafiar las estructuras que lo sostienen, ya que este no se combate solo con un cambio de actitud, sino con transformaciones profundas que desmantelen las desigualdades económicas y sociales que el racismo ha sido diseñado para perpetuar.
Bibliografía
- Cox, Oliver C.
- Caste, Class, and Race: A Study in Social Dynamics. Monthly Review Press, 1948.
Esta obra fundamental de Cox examina cómo el racismo se configura como una estructura material para sostener la división del trabajo y mantener sistemas de explotación económica en función de la raza.
- Caste, Class, and Race: A Study in Social Dynamics. Monthly Review Press, 1948.
- Du Bois, W.E.B.
- Black Reconstruction in America, 1860-1880. Harcourt, Brace and Company, 1935.
En este análisis histórico, Du Bois introduce el concepto de «salario psicológico» para explicar cómo el racismo divide a la clase trabajadora y beneficia a la élite económica.
- Black Reconstruction in America, 1860-1880. Harcourt, Brace and Company, 1935.
- Fanon, Frantz
- Black Skin, White Masks [Piel negra, máscaras blancas]. Grove Press, 1952.
Este libro examina los efectos psicológicos del racismo y deshumanización en los individuos racializados, así como su relación con la estructura colonial y la explotación económica.
- Black Skin, White Masks [Piel negra, máscaras blancas]. Grove Press, 1952.
- James, C.L.R.
- The Black Jacobins: Toussaint L’Ouverture and the San Domingo Revolution. Secker & Warburg, 1938.
James analiza cómo el racismo y la esclavitud en el Caribe colonial se organizaron para explotar económicamente a las poblaciones negras en beneficio de las potencias coloniales europeas.
- The Black Jacobins: Toussaint L’Ouverture and the San Domingo Revolution. Secker & Warburg, 1938.
- Marx, Karl, y Engels, Friedrich
- The Communist Manifesto [Manifiesto Comunista]. 1848.
Aunque no trata explícitamente el racismo, esta obra seminal de Marx y Engels examina las dinámicas de clase y cómo el sistema capitalista promueve divisiones entre los trabajadores para asegurar su explotación. Esto proporciona una base teórica para entender cómo se implementan jerarquías, incluida la racial.
- The Communist Manifesto [Manifiesto Comunista]. 1848.
- Robinson, Cedric J.
- Black Marxism: The Making of the Black Radical Tradition. University of North Carolina Press, 1983.
Robinson explora cómo el capitalismo y la explotación racial están entrelazados y propone una crítica del racismo como una construcción de clase y poder que se sostiene en el contexto capitalista.
- Black Marxism: The Making of the Black Radical Tradition. University of North Carolina Press, 1983.
- Hall, Stuart
- Race, Articulation and Societies Structured in Dominance. En Sociological Theories: Race and Colonialism. UNESCO, 1980.
Hall presenta un análisis de cómo las sociedades capitalistas estructuran el racismo y la diferencia racial como parte de su dominación y explotación económica.
- Race, Articulation and Societies Structured in Dominance. En Sociological Theories: Race and Colonialism. UNESCO, 1980.
Fuentes adicionales de interés
- Goldberg, David Theo
- The Racial State. Blackwell Publishing, 2002.
Este libro examina cómo el Estado organiza, regula y sostiene el racismo como un sistema estructural de control social y económico.
- The Racial State. Blackwell Publishing, 2002.
- Bonilla-Silva, Eduardo
- Racism Without Racists: Color-Blind Racism and the Persistence of Racial Inequality in the United States. Rowman & Littlefield, 2003.
Bonilla-Silva examina cómo el racismo persiste en la sociedad contemporánea a través de estructuras económicas y sociales, a pesar de una aparente «neutralidad» racial.
- Racism Without Racists: Color-Blind Racism and the Persistence of Racial Inequality in the United States. Rowman & Littlefield, 2003.
