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Marxismo y teoría de la personalidad, Lucien Sève

La teoría de la personalidad de Lucien Sève es uno de los intentos más profundos y originales de construir una psicología científica sobre bases marxistas. Su objetivo principal fue superar lo que consideraba los dos grandes callejones sin salida de la psicología tradicional: el biologicismo (reducir la personalidad a lo innato o cerebral) y el idealismo (verla como algo abstracto que flota por encima de la sociedad) .

Para Sève, la clave para entender a la persona no está dentro de su cráneo, sino en la red de relaciones sociales en las que está inserta. Su punto de partida es la famosa Tesis VI de Marx sobre Feuerbach: «la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones sociales» . A partir de ahí, desarrolla su teoría en varios conceptos fundamentales.

DESCARGA: «MARXISMO Y TEORÍA DE LA PERSONALIDAD» por Lucien Sève

1. El Punto de Partida: La Crítica al «Sustancialismo»

Sève argumenta que la psicología clásica comete un error de base al pensar la personalidad como una «sustancia» o un «núcleo duro» interno (una esencia) que luego se «expresa» en el mundo. Esta visión, que él llama sustancialismo o naturalismo, lleva inevitablemente a buscar el origen de la personalidad en lo biológico (los genes, el cerebro) .

Frente a esto, propone un cambio de paradigma radical: la personalidad no es el punto de partida del desarrollo, sino el punto de llegada. No es algo que «tengamos» desde el nacimiento, sino algo que «llegamos a ser» a través de nuestra historia de vida.

2. La Personalidad como «Sistema Vivo de Relaciones Sociales»

La definición central de Sève es que la personalidad es un «sistema vivo de relaciones sociales entre actos» . Vamos a desglosarla:

  • Relaciones sociales: Lo que nos constituye como personas son las relaciones que establecemos con los demás y con el mundo a través del trabajo, la familia, la escuela, la política, etc.
  • Entre actos: Estas relaciones no son estáticas, sino que se dan en el tiempo a través de nuestras acciones (actos). La personalidad es la forma particular en que cada individuo organiza, a lo largo de su biografía, la red de sus propios actos pasados y futuros.
  • Sistema vivo: No es una suma mecánica, sino una totalidad organizada y en constante movimiento, que tiene su propia lógica de desarrollo.

En otras palabras, la personalidad es la «apropiación individual» que cada quien hace del enorme caudal de relaciones sociales que ofrece su época .

3. La Estructura de la Personalidad: Necesidades, Actividades y Capacidades

Para hacer operativo su concepto, Sève propone una arquitectura de la personalidad basada en el materialismo histórico, pero aplicado a la escala de la vida individual. Sus tres conceptos centrales son :

  • Actividades: Son los actos concretos que una persona realiza en el tiempo (trabajar, estudiar, descansar, militar, etc.). La personalidad es, ante todo, un «empleo del tiempo biográfico».
  • Capacidades: Son el resultado sedimentado de las actividades. Cuanto más realiza una persona cierta actividad, más desarrolla la capacidad correspondiente. Las capacidades son, por así decirlo, la «riqueza acumulada» de la personalidad. Aquí Sève retoma la idea de Marx de que el consumo productivo (la actividad) produce al propio productor .
  • Necesidades: Son el motor que impulsa la actividad. Pero las necesidades humanas no son meramente biológicas; son también históricas y socialmente producidas.

La dinámica de la personalidad reside en la relación entre estos tres elementos. Por ejemplo, en el capitalismo, se produce una contradicción fundamental entre el tiempo dedicado a la actividad laboral (para subsistir) y el tiempo libre para el desarrollo de capacidades universales .

4. La Articulación con el Marxismo: De las Categorías Económicas a la Vida Individual

Sève demuestra que las grandes categorías del análisis marxista tienen su correspondencia directa en la psicología individual :

  • Las fuerzas productivas corresponden a las capacidades humanas.
  • Las relaciones de producción determinan las formas concretas en que los individuos pueden desplegar (o no) sus actividades.
  • La división social del trabajo produce diferentes formas de individualidad (el obrero, el capitalista, el campesino).

Un ejemplo brillante que pone Sève es el análisis del capitalista en El Capital de Marx. La «pasión por la acumulación» y el «deseo de disfrute» no son meros rasgos psicológicos individuales, sino la expresión, en la «alma» del capitalista, de una contradicción económica objetiva. El individuo «vive» en su biografía personal las contradicciones de su época y su clase .

5. Una Teoría para la Emancipación

Para Sève, esta teoría no es una especulación académica, sino una herramienta para la emancipación humana. Si la personalidad es un producto histórico y social, entonces no está condenada a ser de una única manera. La verdadera riqueza de la personalidad (el desarrollo multilateral de las capacidades) no es posible en una sociedad basada en la explotación y la división del trabajo esclavizante.

Su obra es, en esencia, una lucha contra el economicismo (que reduce al individuo a un mero soporte de estructuras) y el individualismo burgués (que lo ve como un átomo aislado), para reivindicar un humanismo científico donde el desarrollo pleno de cada individuo sea la condición para el desarrollo pleno de todos .

¿Para qué sirve esta teoría? Para la lucha de clases.

Si la personalidad es un producto histórico y social, entonces puede ser transformada.
Sève no describe al individuo para que se adapte al sistema, sino para mostrarle cómo el sistema lo mutila. En el capitalismo, nuestra vida se parte en dos: el tiempo obligado (trabajo asalariado) y el tiempo «libre» (que apenas nos deja desarrollar nuestras capacidades).

La teoría de Sève es un arma. Nos quita la culpa individualista («no tengo talento», «soy un fracasado») y nos devuelve la mirada colectiva: tu personalidad se construye con los demás. La verdadera riqueza de la persona no estará en su cuenta bancaria, sino en el desarrollo multilateral de sus capacidades, y eso solo será posible en una sociedad sin clases.

Proletkult.

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